El COVID-19, causado por el virus SARS-CoV-2, irrumpió a finales de 2019 y cambió nuestras rutinas y la atención médica en todo el mundo. Esta enfermedad respiratoria, muy contagiosa, ha dejado millones de casos y ha desafiado a los sistemas de salud. Además de afectar nuestra salud general, el COVID-19 también puede influir en la fertilidad y en los tratamientos de reproducción asistida.
En estos meses de incertidumbre, muchas parejas y personas con deseos de ser padres tienen dudas sobre su tratamiento de reproducción asistida o sobre cuándo comenzarlo. Aquí encontrarás información clara y recomendaciones útiles para seguir tu camino reproductivo con mayor tranquilidad.
Las clínicas de fertilidad han ajustado sus protocolos para cuidar tu salud y la del equipo médico. Con cada avance en el conocimiento del virus, reforzamos medidas para protegerte sin detener tu proyecto de ser mamá o papá.

¿Cómo han cambiado las clínicas de reproducción asistida con el COVID-19?
Para cuidar cada paso de tu tratamiento, las clínicas han implementado:
- Programación escalonada de citas para evitar aglomeraciones.
- Uso obligatorio de mascarillas y pantallas faciales.
- Pruebas de COVID-19 (RT-PCR) antes de procedimientos clave.
- Control de temperatura y desinfección con etanol al 70 %.

¿Qué debes considerar si estás en tratamiento de fertilidad?
- Tu salud general: mantente activa, come equilibrado y cuida tu peso (ideal entre 18 y 24 kg/m² de IMC).
- Planificación: consulta a tu especialista si es mejor postergar algún ciclo de estimulación.
- Bienestar emocional: el estrés y la ansiedad pueden afectar tus hormonas; busca apoyo psicológico si lo necesitas.
- Consultas virtuales: aprovecha la telemedicina para reducir desplazamientos sin perder seguimiento.
¿Puede el COVID-19 afectar mi fertilidad?
Impacto en óvulos y espermatozoides
No hay evidencia de daño permanente en ovocitos o espermatozoides. No obstante, las fiebres altas (> 38 °C) y las infecciones graves pueden alterar temporalmente la producción de esperma en hombres y el ciclo menstrual en mujeres.
Vacunación y tu proyecto reproductivo
La vacunación contra el COVID-19 es segura para quienes desean concebir. Estudios recientes muestran que las mujeres vacunadas no tienen un mayor riesgo de aborto espontáneo y, al reducir complicaciones, aumentan las probabilidades de un embarazo sin contratiempos.

No automediques sin consultar un especialista. Para mejorar tus probabilidades de embarazo, acude con un médico experto en reproducción asistida antes de iniciar cualquier medicamento.
Si necesitas más detalles sobre protocolos o ajustar tu plan de tratamiento, revisa Inseminación Artificial o Fertilización In Vitro y Técnica PICSI de fecundación in vitro.
Preguntas frecuentes
1. ¿Debo posponer mi tratamiento si doy positivo a COVID-19?
Si tienes síntomas leves o eres asintomática, tu especialista podría sugerir esperar 14 días antes de estimulación ovárica o punción folicular. En casos graves, es clave recuperarse completamente y confirmar un resultado negativo en la prueba RT-PCR antes de retomar el ciclo.
2. ¿La vacuna contra el COVID-19 afecta la calidad de mis óvulos?
Investigaciones (DOI:10.1001/jama.2021.5133) indican que la vacunación no altera la reserva ovárica ni la calidad de los ovocitos. Protégete y mejora tus probabilidades de un embarazo saludable.
Si estás en estimulación, lo ideal es vacunarte al menos 7 días antes de empezar los medicamentos.
3. ¿Puedo usar telemedicina para mis consultas de reproducción asistida?
Sí, muchas clínicas ofrecen consultas virtuales para revisar tu historial, ajustar dosis y resolver dudas. Sin embargo, ecografías transvaginales y punciones requieren tu visita presencial.
4. ¿Cómo manejo el estrés durante la pandemia?
El apoyo psicológico es esencial. Prueba sesiones en línea, técnicas de relajación como mindfulness o yoga suave. Incluso 15 minutos al día pueden ayudar. Hablar con tu pareja o grupo de apoyo también alivia la carga emocional y fortalece el vínculo.
Mensaje de apoyo
Sabemos que este camino puede ser desafiante. Mantén la esperanza y cuida tu salud física y emocional. Ante cualquier duda, acude siempre a un especialista en fecundación asistida: su orientación profesional hará la diferencia en tu proyecto de ser madre o padre.